Patrimonio arqueologico

La historia de Patones no es solo la historia de Patones de Arriba, su abandono y la reubicación de los vecinos en Patones de Abajo. Muchos siglos antes, en otro punto del término municipal, en la conocida como dehesa de la oliva, hubo cavernícolas, indígenas y romanos. Y parece que en esta ocasión los habitantes también abandonaron el cerro para bajar a vivir a la vega.

Los primeros habitantes de la dehesa de la oliva, “los cavernícolas” eran cazadores del Paleolítico superior. Utilizaban la cueva del Reguerillo (de la que hablamos en esta entrada) como hogar y dibujaban en sus paredes los animales que cazaban como mamuts, ciervos y cabras montesas.

Krzysztof Wandrasz

Krzysztof Wandrasz

Siglos después, la dehesa de la oliva estaba habitada por pueblos prerromanos, “los indígenas”, que debieron poblar esta zona durante trescientos o cuatrocientos años. Vivían en pequeñas chozas y que se dedicaban principalmente al cuidado del ganado.

Un lugar estratégico como la dehesa de la oliva fue descubierta por los romanos que aproximadamente en el siglo I ac crearon una ciudad bien planificada. Pudo ser después de Alcalá de Henares la mayor ciudad de lo que hoy es la provincia de Madrid porque tenía unas quince manzanas con siete y ocho viviendas cada una, un edificio porticado posiblemente para tiendas, un mercado… Con la llegada de los romanos los pobladores empezaron a dedicarse a la agricultura, desarrollando los cultivos que aun se mantienen en la vega del Jarama como el olivo, la vid y el trigo.

Con el cambio de Era la ciudad se abandonó de forma programada. Los habitantes recogieron sus bienes y se trasladaron al valle a asentamientos como Uceda, Talamanca donde tenían las tierras de labor y mayor facilidad de comunicación.

No hubo ocupación estable hasta cinco siglos después cuando se generó un pequeño núcleo urbano en la parte baja de la dehesa de la oliva. Durante esta época se creó un cementerio sobre los restos de la antigua ciudad romana.

Hoy en día se puede pasear por el yacimiento, se pueden consultar los paneles informativos y podemos imaginarnos cómo pudo ser la ciudad romana, de la que por cierto, aun no se conoce el nombre.

Yacimiento dehesa oliva

Yacimiento dehesa oliva

Podéis descargar el folleto del yacimiento arqueológico de la dehesa de la oliva aquí

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